martes 2 de septiembre de 2008

Layne

Septiembre 1, 2008

Versión completa y sin censura del artículo publicado en Hoja Blanca #5


Layne


Nadie habla sobre Layne; no se ven imágenes de Layne con alitas, volando por ahí, en el cielo de los rockstar.

Layne Staley fue voz líder y principal letrista de la banda Alice in Chains, a la cual solían calificar de grunge, pero ahora resulta que fue Heavy Metal (Así como Stone Temple Pilots resultó ser glam, Nirvana pop, y Pearl Jam, simplemente rock; ¿será que Soundgarden si tuvo algo de grunge? ¿Será que el grunge siquiera existió?)

Alice in Chains se formó en 1987 y lanzó su primer álbum, Facelift, en 1990. El primer sencillo Man in a Box, fue la introducción al público del rarísimo e inimitable tono de voz de Staley. A Facelift le siguieron Dirt, Sap, Jar of Flies y Alice in Chains (también conocido como Tripod), respectivamente.

¿Qué es lo que hace tan especiales a Alice in Chains y Layne Staley? El puñado de canciones más putamente oscuras que hasta ahora se hayan escuchado. Una evolución canalla de Black Sabbath. Los pelados de hoy están demasiado acostumbrados al ruido, al volumen; escuchar God Smack con cuidado -con letras y todo- es para cagarse las patas; más que con cualquier banda de Black Metal que haya escuchado; simplemente porque es real. A Layne nunca le preocuparon demasiado aquellos diablillos con que tantas bandas de payasos afeminados embutidos en pantalones de cuero haciéndose los malos decoraban las portadas de sus discos. Si Trent Reznor nos llevó por un Downward Spiral, Alice in Chains lo bota a uno escaleras abajo con canciones como Grind, Down in a Hole (para mi, la versión definitiva de esta canción es la del discutido Unplugged del ’96), Again y la frenética Them Bones.

La heroína y los monstruos que la acompañan mataron a Layne Staley.

Si alguna vez hubo un mártir en el rock, si alguna vez alguien buscó o necesitó de alguno… ese fue Staley… por la forma en que vivió, y por la forma en que murió. Ninguno de estos niños bonitos de labial negro y largas mechas alisadas, diariamente remojadas en acondicionador, podría siquiera concebir la profundidad de la penumbra de Layne. Todos ellos, a medio viaje y con el pantalón lleno de churrias, ya estarían llorando por mami.

En un documental sobre Andrés Caicedo, le escuché decir a Carlos Mayolo que, Caicedo, al suicidarse, se había quedado con el poema que fue la Cali de aquella época, mientras ellos, los pobrecitos que siguieron vivos, se quedaron con el borrón de tal poema… así que nuestros cineastas, a parte de hacer películas aburridas, se dedicaban a romantizar el suicidio.

Y es que al final, el espeluznante declive de Staley, termina siendo un mensaje de vida. Aquí no hubo poema ni romance. Él nunca pudo beber del narcótico té Pennyroyal de Cobain. Se aferró a la vida, literalmente pudriéndose en ella, hasta que el 5 de Abril del 2002, cuando ya nadie se acordaba de él, muy discretamente se marchó.

Cuando el autotitulado Alice in Chains se lanzó, a finales de 1995, Staley se encontraba en su cúspide como compositor, habiendo escrito casi la totalidad de las letras en este álbum. Sin embargo, su furiosa adicción a la heroína ya había ocasionado una mella irreparable, y poco después que Alice in Chains saliera al mercado, el estado físico de Staley empezó a declinar tanto y tan aceleradamente, que el grupo no pudo completar todas las fechas de su gira promocional. Adicionalmente, en octubre de 1996, la novia de Staley, Demri Lara Parrott, muere a causa de complicaciones con una especie de infección, ocasionada por el uso de drogas (endocarditis bacteriana). Esto afectó a Staley de tal forma que sus amigos lo pusieron en algo así como una guardia anti-suicidio, en caso de algún intento.

Layne, hundido en una profunda depresión, empezó a recluirse y aumentar su consumo de drogas a niveles inverosímiles. Pasó meses sin salir de su apartamento, no respondía llamadas ni atendía a la puerta cuando sus amigos, preocupados, lo buscaban. Los pocos amigos que le vieron durante esos últimos años quedaron horrorizados con su aspecto físico; se le reportó una palidez enfermiza, casi verdusca, además de encontrase extremadamente delgado y demacrado; ya casi tocando fondo, Layne empezó a perder sus dientes (hubo rumores, infundados, sobre la pérdida de varios dedos de las manos, a causa de una gangrena). Estas fueron algunas de las palabras en su última entrevista, a principios del 2002: Mi hígado no está funcionando. / Me la paso vomitando y con los pantalones cagados. / El dolor es insoportable. Es el peor dolor del mundo. Estar enfermo de droga te destruye todo el cuerpo.

El cuerpo de Layne fue encontrado el 20 de Abril, quince días después de su muerte a causa de una sobredosis de speedball, un mortífero cóctel de heroína y cocaína. Alrededor de su cadáver se encontró toda clase de parafernalia relacionada a las drogas: pipas de crack, jeringas, varias bolsitas de cocaína y heroína, entre otros. Su cuerpo, de 1.86cm de altura, pesaba 86 libras al momento de ser hallado.

Inmediatamente después de la muerte de Staley, Alice in Chains anunció su disolución definitiva. “Layne es irremplazable, no sólo como cantante, sino como persona. Todos lo amábamos”; palabras de Jerry Cantrell, guitarrista líder y co-letrista de Alice in Chains. Cantrell le dedicó su segundo álbum como solista, Degradation Trip, del 2002, a Staley. Eddy Vedder, de Pearl Jam, escribió la canción 4/20/02, conmemorando el día que escuchó la noticia de la muerte de Staley. Tanto Staind como Zakk Wylde rindieron homenaje, cada uno con una canción con el mismo título: Layne. Rockeros grandes y malos, todos con lágrimas en los ojos al recordar la persona que fue Layne Staley, antes que muriera en vida. Antes de ser totalmente consumido por sus demonios químicos. Ahora todo había terminado.

El ciclo se cierra con “The Layne Staley Fund”, una organización sin ánimo de lucro formada por Nancy McCallum, la madre de Staley, y Jamie Richards, un trabajador social. La fundación se dedica a reunir fondos para tratamientos a la adicción a las drogas. Todos los años, en Agosto, alrededor de su cumpleaños, la fundación le rinde tributo al individuo que, con su terrible testimonio, a punta de sufrimiento y la ausencia de romanticismo sobre su condición, ayudó a atraer atención sobre un tema no poco grave pero si muy poco discutido. Esto habría hecho feliz a Layne; para saberlo, no hace falta más que revisar algunas frases de la canción Sickman: What the hell am I? / Leper from inside / Inside wall of peace / Dirty and diseased / Sickman, sickman…


http://www.laynestaleyfund.com/
http://www.aliceinchains.com/